La pandemia y la nueva ley de locaciones hicieron crecer este segmento del mercado por sus ventajas para propietarios e inquilinos

El alquiler de departamentos por plazos cortos, no más de 3 meses, no exige presentar garantías, otorga mejores rentas que el formato tradicional y posibilita la renovación con nuevos valores.

La sanción de la Ley de Locaciones 27.551 y la pandemia, según fuentes del segmento inmobiliario, generaron el aumento del interés por las locaciones temporarias, tanto de los dueños de departamentos equipados para ocupar como de los inquilinos.

Un formato vigente desde hace 15 años, que supo crecer por el impulso del turismo interno y externo en otras épocas, ahora vuelve a ser la opción para el mercado local en general porque no está tan sujeto a la incertidumbre sobre la extensión de plazo y las cláusulas de actualización por la inflación o el tipo de cambio.

“Para los inquilinos, la forma de acceder a una unidad es más simple que en los alquileres tradicionales. Los acuerdos pueden realizarse por inmobiliaria, plataformas internacionales que ofrecen directamente el departamento o por dueño directo. Los pagos están fijados en pesos o en dólares, y es legal hacerlo. La comisión la paga el locatario, y varía según el tiempo de estadía. Puede ir desde un mes a un 20% del valor proporcional. Ese honorario abonado al inmobiliario, varía si es por día, por semana o por meses completos”, explicó a InfobaeGabriel Mormandi, presidente de la Asociación de Propietarios Horizontales (APH), única cámara de propietarios con personería jurídica y gremial.